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Biotecnología y la Revolución Verde

Norman Borlaug

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La Revolución Verde comenzó en los años cuarenta en las áreas cultivadas de México. El espíritu de esta revolución debe continuar en este siglo por las siguientes razones:

  • muchos países continúan teniendo escasez de alimento
  • la sobrepoblación a nivel global continúa amenazando a los suministros de alimentos
  • las nuevas tecnologías pueden aumentar la producción de alimentos

November 2002

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La Revolución Verde comenzó con trigo que resistía una variedad de pestes y enfermedades Foto: Wikimedia Commons.

La Revolución Verde: mejores métodos de cultivo para aliviar el hambre mundial.

Qué es la Revolución Verde?

Los programas de producción de trigo han tenido éxito en México, Pakistán, India y China.

Borlaug: La Revolución Verde comenzó en los años cuarenta cuando yo me uní a un programa nuevo de la Fundación Rockefeller cuya función era la de asistir a los agricultores pobres en México a aumentar su producción de trigo. Pasamos casi 20 años produciendo una variedad de trigo enano de alta producción, resistente a varias enfermedades y plagas y que producía de dos a tres veces más grano que las variedades tradicionales.

Eventualmente, en los años sesenta, fuimos capaces de expandir el programa y enseñar a agricultores en Pakistán y en la India a cultivar apropiadamente esta nueva variedad de trigo. Los resultados fueron maravillosos:

  • Pakistán produjo 8.4 millones de toneladas en 1970, un gran aumento sobre los 4.6 millones producidos en 1965.
  • La producción en la India fue de 20 millones de toneladas en 1970, comparada con 12.3 millones en 1965.

En 1968, cuando el administrador de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) escribió en su reporte anual que había ocurrido una gran mejora en Pakistán y en la India, él dijo “Parece una Revolución Verde”. De allí salió la etiqueta de la ‘Revolución Verde’. En una nota aparte, los “verdecitos” (“greenies”) no tienen nada que ver con la Revolución Verde, la cual se refiere a aliviar el hambre en el mundo.

En los años ochenta, el éxito de la Revolución Verde se extendió hasta la China, país que es actualmente el mayor productor de alimentos del mundo.

Es el hambre a nivel global una amenaza tal y como lo era en los años sesenta?

Ahora estamos trabajando en Africa, la cual tiene una gran crisis alimenticia.

Borlaug: Si lo es. Por ejemplo, África está sufriendo una crisis alimenticia en varios países. Esto es lo que nuestro programa en África está tratando de resolver y el expresidente Jimmy Carter está involucrado en el programa. Nuestro programa conjunto se llama Sasakawa-Global 2000. Estamos ayudando a los agricultores en los países que están teniendo problemas de escasez de alimentos compartiendo con ellos mejores prácticas agrícolas, como por ejemplo, la escogencia de semillas y el control de malezas. Tenemos la tecnología para poder duplicar o triplicar la producción, pero no existe un sistema viable de transporte en estos países, al no existir carreteras o vías férreas. El costo de movilizar fertilizantes a estos lugares, por ejemplo, sería tres o cuatro veces más alto que lo que los agricultores americanos pagan hoy en día. Además, aún si los agricultores pudieran producir más granos, ¿cómo los llevarían a las ciudades?

Los países del sub-Sahara poseen, entre otras cosas, suelos pobres y lluvias inciertas, escasez de agriculturistas entrenados y falta de tecnología. Sin embargo, las parcelas de prueba para maíz, sorgo, trigo, mandioca, arroz y leguminosas de nuestro programa en África, producen el doble o el triple de las parcelas control que utilizan métodos convencionales.

¿Qué le dice usted a aquellos que se oponen al uso de biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo?

La biotecnología agrícola es esencial en las naciones en desarrollo.

Borlaug: La biotecnología va a ayudar a estos países a obtener logros que ellos no podrían alcanzar con métodos agrícolas convencionales. La tecnología es más precisa y la agricultura se hace mas rápida y eficiente. El público necesita estar mejor informado sobre la importancia de la biotecnología en la producción de alimentos de manera que este tema no sea tan crítico.

La biotecnología puede duplicar o triplicar el producto de las cosechas.

Uno tiene que reconocer los hábitos alimenticios, los cuales son muy difíciles de cambiar. Uno debe comenzar con los cultivos que son más básicos para el país y aplicar la tecnología de manera que puedan duplicar o triplicar la producción. Uno comienza plantando en parcelas modelo para demostrar el potencial del nuevo cultivo. Es más fácil llevarle semillas a los agricultores que llevarles fertilizante. De todas maneras, en los lugares donde los fertilizantes están disponibles, muchos agricultores no tienen recursos para poder comprarlos. Los agricultores que ven el éxito en sus parcelas modelo pueden ayudar a cambiar las políticas gubernamentales y las actitudes del público hacia la biotecnología.

Las cosechas resistentes a los herbicidas son importantes en lugares como Africa.

Existe un enorme potencial para la biotecnología en África. Por ejemplo, tenemos ya cultivos llamados Listos para Roundup® (Roundup Ready®). El gen para la tolerancia a los herbicidas se encuentra incorporado en el cultivo. Estos tipos de cultivos biotecnológicos promueven buenas prácticas agrícolas. Por ejemplo, las granjas africanas tradicionales están plagadas de hierbas que tienen hojas extremadamente cortantes, por lo que los agricultores usan el método de corta y quema. Los cultivos resistentes a los herbicidas pueden eliminar a estas gramíneas indeseables.

Los métodos tradicionales de cruzamiento de plantas siguen siendo importantes.

A pesar de que la biotecnología es muy prometedora para la producción de alimentos, no podemos ignorar que los métodos convencionales de producción de plantas continúan siendo importantes. En el último siglo, los métodos agrícolas tradicionales tuvieron una mayor producción y continuaran mejorando en este siglo.

Varios estudios han mostrado que algunos alimentos genéticamente modificados (GM) traen consigo toxinas y compuestos alergénicos. ¿Son estos alimentos un riesgo de salud para los humanos?

Existen riesgos de alergias tanto con los alimentos naturales como con los modificados genéticamente.

Borlaug: La evidencia de la toxicidad de estos alimentos no es muy buena, pero sí he escuchado que pueden tener propiedades alergénicas. Las alergias producidas por alimentos naturales han estado con nosotros por mucho tiempo. Entonces, ¿por qué no pueden existir en los alimentos GM? Los investigadores constantemente monitorean los cultivos para detectar compuestos alergénicos y deben ser capaces de modificar a las semillas de manera de minimizar el riesgo. Existe un informe escrito por científicos de la Universidad de California en Berkeley en donde analizaron alimentos, incluyendo algunos que han sido consumidos por los humanos desde el nacimiento de la agricultura. El informe muestra que existen alimentos naturales que contienen cantidades muy pequeñas de compuestos químicos naturales que son tóxicos o carcinogénicos. Estos alimentos no parecen ser dañinos.

Si uno fuera un científico teórico, uno podría filosofar sobre esto, pero yo he estado en el campo por mucho tiempo y yo creo firmemente que los alimentos genéticamente modificados van a detener al hambre mundial. Reconozco el valor de los cultivos creados por métodos tradicionales de reproducción de plantas, pero también veo la viabilidad de los cultivos que llevan el gen de resistencia a los herbicidas o cualquier otro gen incorporado por la biotecnología.

Qué nos puede decir sobre los riesgos al ambiente?

La siembra biotecnológica ha tenido menos impacto en el medio ambiente debido a que usa menos tierra.

Borlaug: La biotecnología ayuda a los agricultores a producir más en menos tierra. Este es un beneficio ambiental muy favorable. Por ejemplo, la producción mundial de grano en el año de 1950 fue de 692 millones de toneladas. Cuarenta años después, los agricultores del mundo usaron más o menos la misma cantidad de tierra pero cosecharon 1.9 billones de toneladas, un aumento del 170%. Hubiéramos necesitado 1.8 billones de hectáreas de tierra adicionales, en vez de los 600 millones utilizados, si los métodos convencionales para el cultivo de cereales usados en 1950 hubieran prevalecido en 1999.

La agricultura convencional puede destruir el hábitat silvestre cuando se expanded los terrenos de cultivo.

Si hubiéramos continuado practicando la agricultura convencional, hubiéramos tenido que aumentar el área de producción agrícola y poder así producir suficiente alimento para la población creciente. Como consecuencia, hubiéramos cortado millones de acres de bosque, destruyendo así los hábitats para la vida silvestre. También hubiéramos utilizado más herbicidas en más campos de cultivo, lo cual hubiera dañado al ambiente más aún. La tecnología nos permite reducir nuestro impacto en la erosión del suelo, en la biodiversidad, en la vida silvestre, en los bosques y en los pastizales naturales.

¿Pueden los agricultores de las naciones en desarrollo tener acceso a productos biotecnológicos?

Las patentes de biotecnología aumentan el costo de la agricultura.

Borlaug: A pesar del gran potencial de la biotecnología, el acceso a ella es un problema. La mayor parte de la investigaciones en cultivos es llevada a cabo por empresas privadas o por corporaciones que tiene patentes sobre sus inventos. Los agricultores en los países en desarrollo tiene pocos recursos. ¿Cómo podrán ellos comprar estos productos patentados? Los gobiernos del mundo deben seriamente lidiar con este problema.

El gobierno debe tomar en cuenta las patentes, la investigación y la educación.

Los gobiernos también deben discutir tópicos tales como la necesidad de un marco de trabajo para las pruebas de alimentos genéticamente modificados, para el financiamiento de investigaciones en el sector público, y para la mejor educación del público sobre la ciencia y la tecnología agrícola. La mayor parte de la gente en el mundo “occidental” vive en áreas urbanas y no sabe lo que es necesario para poder alimentar al mundo. Esta gente tiene suficientes recursos para comprar alimentos “orgánicos” caros y criticar a los alimentos genéticamente modificados. Ellos ponen presión sobre los gobiernos para que se prohíban los alimentos genéticamente modificados, lo cual sería desastroso para las naciones en desarrollo.

¿Qué ve usted para la Revolución Verde en este siglo?

Conclusión: Se necesitarán mejores métodos de agricultura que incrementen las cosechas a medida que la poblacion mundial aumente.

Borlaug: La Revolución Verde es un continuo en marcha. Existen millones de personas malnutridas en el mundo. La población mundial para el año 2025, a una tasa de fertilidad media, se proyecta en 8.3 billones de personas (8,300 millones). Yo calculo que vamos a necesitar un billón de toneladas adicionales de alimento para ese entonces. Debemos aumentar la producción para poder alimentar a toda esta gente. Vamos a necesitar más fanegas por acre, más toneladas por hectárea. El aumento en la producción es más importante hoy en día debido al aumento en la urbanización, la cual elimina tierras agrícolas. Necesitamos utilizar tanto la agricultura convencional como los métodos de la biotecnología para poder enfrentar a los retos de este siglo.

Norman Borlaug, Ph.D., padre de la “Revolución Verde,” recibió el Premio Nóbel de la Paz en 1970 por su labor vitalicia ayudando a alimentar a la gente con hambre a nivel global. El Dr. Borlaug comparte su tiempo como científico adjunto en la Fundación Rockefeller y como Profesor Distinguido de Agricultura Internacional en el Departamento de Suelos y Ciencias de los Cultivos, de la Universidad Agrícola y Mecánica de Texas. También sirve como consultor ex-oficio en investigación sobre el trigo y en problemas de producción para gobiernos de países en Latinoamérica, África y Asia. Sus numerosos premios cívicos y científicos incluyen la Medalla Presidencial a la Libertad en 1977 y la Medalla al Servicio Público de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos en 2002. Bruce Albers, presidente de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, ha dicho lo siguiente de Borlaug: “Algunas personas lo acreditan de haber salvado más vidas humanas que cualquier otra persona en la historia.” El Dr. Borlaug recibió su doctorado en patología vegetal en la Universidad de Minnesota en 1941.
http://www.cimmyt.org/english/wps/contact/busscard.cfm?bc=66

Biotecnología y la Revolución Verde

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