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Biocombustibles, Economía, y Sociedad

Daniel De La Torre Ugarte

December 2010

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Planta de etanol en West Burlington, Iowa. Foto de: Steven Vaughn.

¿Piensa que la producción de biocombustibles sea sostenible?

La sostenibilidad de los biocombustibles depende de los adelantos en el sector agrícola.

Ugarte: No, no en la actualidad. Los biocombustibles no se desarrollan como un producto aislado ni tampoco crecen en suelos aislados. Los biocombustibles son desarrollados con los recursos agrícolas que tenemos y usamos en la actualidad. Desafortunadamente, la producción agrícola emite gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.1 Cuando se combinan los datos de las emisiones provenientes de la agricultura con la cantidad de gases de invernadero generados por otros sectores, la cifra total es sustancial. 2 Aunque mejoremos el desempeño ambiental de la producción agrícola, no estamos tratando el problema relativo a la forma en que en la actualidad usamos los recursos agrícolas. Por lo tanto, no podemos afirmar que los biocombustibles desarrollados dentro del sector agrícola actual se puedan realmente convertir en una actividad sostenible.

¿Si mejoramos el sistema agrícola, será posible que los biocombustibles se vuelvan sostenibles?

Los biocombustibles son un medio para alcanzar una meta.

Ugarte: Definitivamente. Yo creo que es importante entender que los biocombustibles no tienen que ser la meta de la producción, sino en cambio un medio para alcanzar una meta. Una pregunta importante que debemos plantearnos es: ¿cómo podemos usar los biocombustibles para mejorar el desempeño ambiental, social y económico general del sector agrícola? Si tratamos de entender este asunto en forma holística, descubriremos que a medida que mejoramos el desempeño ambiental de la actividad agrícola, a medida que valoramos los bienes ambientales, veremos una mejora significativa en el desempeño ambiental de los biocombustibles. Creo que los dos componentes: el desarrollo del sector agrícola y la producción de biocombustibles, pueden apoyarse mutuamente puesto que el crecimiento de los biocombustibles resultará en demanda de los recursos agrícolas.

Los biocombustibles pueden ser un vehículo de cambio.

Esta demanda de recursos agrícolas va a generar niveles de precios más altos, y estos precios probablemente van a ser lo suficientemente altos como para atraer nuevas inversiones en la agricultura. Sin embargo, no sabemos cual será el tipo de inversión que atraerá. ¿Replicará esta inversión el mismo modelo de agricultura industrial que tenemos ahora? O por el contrario, ¿transformará esta inversión la forma en que cultivamos, en que utilizamos las tierras agrícolas y el campo, en que usamos los bosques, e incluso la forma en que nos alimentamos? Creo que si analizamos la cuestión a través de este lente, los biocombustibles se podrían convertir en una herramienta de cambio, pese a que debido a ellos haya que pagar un costo ambiental a corto plazo.

¿Qué tan significativa es la conexión entre los precios de los biocombustibles y las prácticas agrícolas?

Los precios altos tienen impactos negativos y positivos.

Ugarte: No hay duda del peligro que conllevan los precios altos. El otro peligro es el costo potencial para el medio ambiente si continuáramos por el mismo camino por el que vamos, es decir, aumentando significativamente el uso de los biocombustibles sin preocuparnos por el medio ambiente. Ya estamos observando un impacto ambiental, lo cual sugiere que puede haber aumentado la expansión de los biocombustibles. Cuando abordamos los temas energéticos, así como los problemas ambientales globales y los desafíos que conlleva la eliminación de la pobreza, no le estamos prestando suficiente atención al papel que desempeñan los biocombustibles. En cuanto a los precios altos, hay aspectos positivos y otros negativos. Del lado positivo está el hecho de que la producción de biocombustibles puede generar nuevas inversiones en la agricultura. Si tales inversiones tienen como consecuencia una mejoría en el desempeño ambiental así como en la infraestructura, de tal manera que los agricultores puedan acceder a una parte del precio agrícola del costo de los alimentos, entonces el cambio es positivo.

Sin embargo, del lado negativo, si no se controla el incremento de los precios agrícolas, éste podría producir impactos sociales muy perjudiciales. 3 Esto no solamente porque el precio de los alimentos podría aumentar mas allá de lo que debería ser aceptable, sino también porque en muchos países estos precios altos podrían llevar a prácticas perjudiciales para el ambiente tales como:

  • Las tierras ambientales susceptibles, tales como la selva tropical, podrían ser convertidas a usos agrícolas.
  • La agricultura a gran escala podría expandirse en detrimento de los pequeños agricultores.
  • La apropiación de tierras se podría volver atractiva.
La adquisición de tierras para producir biocombustibles sería perjudicial.

Durante el último par de años ha habido un aumento en la apropiación de tierras, es decir, en la compra o arriendo de grandes terrenos en países en desarrollo, por parte de corporaciones internacionales o de otros países, para su propio uso agrícola.4 Se podría considerar estas compras como un esfuerzo positivo, porque podrían atraer inversiones a zonas de pobreza. Sin embargo, habría que preguntarse a dónde irían a parar los productos de esas hectáreas durante una crisis agrícola.

  • ¿Las cosechas alimentarían al país que las produce?
  • ¿Las cosechas serian utilizadas automáticamente para alimentar al país al que pertenece la tierra?
  • ¿O bien, los accionistas de una corporación que es dueña de la tierra se quedarían con los alimentos?

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de una industria de biocombustibles manejada por corporaciones?

La expansión de los biocombustibles requiere una mejor regulación.

Ugarte: Cuando se trata de ventajas e inconvenientes existen paralelos con el sistema de alimentos: si la expansión de los biocombustibles no se regula en forma adecuada, podríamos vernos enfrentados a un desastre, porque la demanda potencial de energía es enorme. Simplemente imaginemos una situación en la cual los precios del petróleo vuelven a subir a 70, 80, 90 o $120 dólares por barril, como ocurrió recientemente; esta situación automáticamente generaría una inmensa demanda de etanol porque a estos precios tan altos, casi cualquier etanol sería rentable. Al carecer de una regulación adecuada para la expansión, en términos de qué tipo de tierra se usa y cuál es el precio comercial, podríamos acabar con más desventajas que ventajas.

Los consumidores deberían jugar un papel en las políticas energéticas.

Para ahondar en la explicación, el problema aquí es que las entidades que reglamentan tienen la tendencia a establecer políticas solo una vez que el desastre ha ocurrido. Sin embargo, como sabemos con anticipación que existe una posibilidad real de que esta demanda de energía vaya a ocurrir, quienes reglamentan deberían anticipar este problema. Aquellos que tienen influencias deberían utilizar los biocombustibles como un instrumento de cambio, con la meta de asignar recursos agrícolas a la producción de biocombustibles de una forma tal, que no solo beneficie a los productores, sino que también ayude a los países a hacer una transición hacia un nuevo sistema agrícola, sin sobrecargar al consumidor. Tendremos que aceptar el hecho de que posiblemente sean las corporaciones quienes tengan que tomar la iniciativa en esto; sin embargo, tanto los consumidores como los organismos reguladores deberían poder opinar acerca del papel que ellas debieran jugar.

¿Existen impactos económicos sobre las industrias no directamente conectadas con la producción de biocombustibles?

La ganadería intensiva se ve afectada por los cultivos energéticos.

Ugarte: Si se es propietario de ganado o ganadero, la producción de biocombustibles puede ser algo negativo. Si uno trabaja en la industria de la salud, la producción de biocombustibles puede ser algo positivo. Un animal más caro, o un sector ganadero más costoso que produce carne más cara, pueden representar algo positivo o algo negativo, dependiendo de la posición en la que uno se encuentre. Es más, si esto es algo negativo para los ganaderos, tal vez el gobierno, el estado, o el sistema debería crear una oportunidad para que aquellos ganaderos afectados se puedan ajustar a una nueva forma de criar ganado.

Por el otro lado, deberíamos entender que el aumento continuo en el consumo de carne en nuestras dietas tiene muchas consecuencias sobre la salud. Si obtenemos proteínas no solo de los animales sino también de otras fuentes, podríamos reducir no solamente nuestros costos ambientales, sino también nuestros costos de salud. Además, si nos encontramos en buena salud podríamos reducir el número de horas de ausencia laboral. Muy rara vez consideramos tales cosas como un rendimiento positivo de la inversión porque los resultados no son inmediatos; se puede tardar de tres a siete años para observar un cambio sostenido.

¿Desde un punto de vista económico, usted opina que las ventajas y las desventajas son las mismas no importando cual sea el cultivo?

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Pasto varilla, Panicum virgatum, es un pasto perenne nativo de Norteamérica. La producción de etanol que usa el pasto varilla depende del desarrollo de tecnología. Foto: Wikimedia Commons.

Es bueno que exista competencia en la labranza de cultivos energéticos.

Ugarte: No. Si se escoge producir maíz o soya, se beneficia principalmente al productor de ese cultivo. Sin embargo, si se abre la competencia para incluir los que se llaman cultivos celulósicos, tales como el pasto varilla [i.e., un pasto (Panicum virgatum) nativo de Norteamérica que se usa como forraje de erial y como heno5], se expanden los beneficios del sector agrícola mas allá de los productores de maíz. El pasto varilla se puede sembrar en diferentes tipos de suelos, y este cultivo podrías reemplazar el algodón, el heno, la soya, o el maíz. Al cultivar una variedad de cultivos para la producción de biocombustibles, los productores de maíz no se quedarían atrás. El maíz se volvería más valioso, y los cultivos de maíz verían un aumento de precio.

El enfoque que deberían tener los que reglamentan, es la visión global del sector agrícola combinada con una visión de lo que más le conviene a toda la sociedad. Estas cuestiones importantes deben ser discutidas públicamente.

¿En definitiva, cuál es el impacto de los biocombustibles sobre la sociedad?

Ugarte: Fundamentalmente los biocombustibles pueden tener un papel positivo en cuanto a:

  • mejorar la independencia energética,
  • nuestra lucha contra la pobreza,
  • el desafío con respecto a la inseguridad global de alimentos, y
  • nuestras metas de mejorar el desempeño ambiental.
Las buenas prácticas agrícolas generan seguridad alimentaria.

Sin embargo, para que ocurran estas cosas tenemos que haber establecido políticas adecuadas que estimulen las inversiones hacia estas metas. Sin estos elementos cruciales, los que desarrollan los biocombustibles podrían acabar reproduciendo el mismo sistema agrícola de producción y de consumo, que ha resultado en los niveles actuales de pobreza mundial, inseguridad alimentaria, e inadecuado desempeño ambiental.6 Por lo tanto, la decisión es nuestra. Debemos tener una visión clara de hacia dónde queremos ir y de cómo llegar allá, como también debemos reconocer el rol de los biocombustibles. Podemos influenciar el papel que los biocombustibles jueguen en el orden superior de cosas, de tal manera que mejoremos el desempeño general del sector agrícola en términos de alivio de la pobreza, de seguridad alimentaria, y de desempeño ambiental.